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Miércoles, 17 de mayo de 2006


Tres Motivos acerca de la Jornada Mundial de Lucha contra la Homofobia (17 de Mayo)

Archivado en: Eventos y efemérides


En el día que se celebra la Jornada Mundial de Lucha contra la Homofobia queremos compartir con la comunidad educativa diversas reflexiones que nos permitan justificar la celebración de este día también en las aulas y centros culturales como bibliotecas.

La primera sería la invitación personal de Louis Georges Tin que en el 2004 planteó siete preguntas acerca de la Jornada.

La segunda en base a la Resolución del Parlamento Europeo sobre la homofobia en Europa o a la la LEY 27/2005, de 30 de noviembre, de fomento de la educación y la cultura de la paz.

La tercera y más lacerante, el informe "Homofobia en el sistema educativo". Investigación pluridisciplinar sobre la percepción que los adolescentes escolarizados tienen sobre la homosexualidad y la transexualidad, el acoso que viven los estudiantes LGTB, y las respuestas ante la homofobia y la transfobia.

Tres motivos que deseamos animen a los compañeros del ámbito de la educación y bibliotecario a participar activamente en la Jornada.



Según una opinión bastante corriente, la homosexualidad sería hoy en día más libre que nunca : presente y visible en la calle, las revistas, la televisión, el cine, completamente aceptada prácticamente como testimonian en varios países avances legislativos recientes sobre el reconocimiento de los derechos de las parejas del mismo sexo. Es cierto que algunos ajustes son todavía necesarios para erradicar las últimas discriminaciones, pero con la evolución de las mentalidades, no se trataría en suma, según algunos, que una cuestión de tiempo, el tiempo de dejar cuajar un movimiento de fondo que comenzó hace ya varias décadas.

Para un observador más atento la situación es globalmente diferente ; sin duda el siglo XX ha sido uno de los más cercenados de violencias homofóbicas de la Historia : deportaciones en los campos de concentración bajo el régimen nazi, goulag en la Unión Soviética, chantajes y persecuciones en los Estados Unidos en la época de McCarthy… Evidentemente, ahora todo eso nos parece lejano, pero con frecuencia las condiciones de existencia en el mundo de hoy siguen siendo terribles. La homosexualidad es discriminada por casi todas partes, en al menos ochenta estados esta perseguida por la ley (Argelia, Senegal, Camerún, Etiopía, Líbano, Jordania, Armenia, Kuwait, Puerto Rico, Nicaragua, Bosnia…) ; en varios países esta condena puede llegar a ser superior a diez años de prisión (Nigeria, Libia, Siria, India, Malasia, Cuba, Jamaica…) ; a veces la ley contempla la cadena perpetua (Guyana, Uganda). Y en una decena de naciones la pena de muerte puede ser aplicada efectivamente (Arabia Saudita, Afganistán, Irán...). Recientemente varios presidentes de estados africanos han afirmado brutalmente su determinación a luchar personalmente contra una plaga, que ellos califican de antiafricana. Incluso en otros países donde la homosexualidad no está perseguida por el código penal, las persecuciones se multiplican. En Brasil por ejemplo, los escuadrones de la muerte y los skin heads siembran el terror : 1960 asesinatos homofóbicos fueron censados oficialmente entre 1980 y 2000. En estas condiciones parece difícil pensar que la "tolerancia" está ganando terreno. Al contrario, en la mayoría de esos estados, la homofobia se manifiesta hoy con más violencia que ayer. La tendencia por tanto no es hacia la mejoría generalizada de la situación, como sería de desear.

Por todas estas razones proponemos esta Jornada Mundial de Lucha Contra la Homofobia. Ella tiene por objetivo la articulación de acción y reflexión para luchar contra todas las violencias físicas, morales o simbólicas ligadas a la orientación sexual o a la identidad de género. Esta jornada pretende suscitar, apoyar y coordinar todas las iniciativas que contribuyan a la igualdad de los ciudadanos en la materia, a nivel de derechos y de hechos, y esto en todos los países en los que sea posible realizar esta iniciativa. La organización de una jornada de lucha contra la homofobia en cada país permitirá inscribir nuestras luchas como una muestra de solidaridad entre todas las personas lesbianas, gays, bi y trans (LGBT) del mundo entero. Se trata también de insertar estas luchas en el contexto más global de defensa de los derechos humanos. Desde hace varias décadas en el mundo entero, numerosas acciones han tenido lugar con esta perspectiva, con cierto éxito por cierto. Nos situamos en esta línea de acción : queremos reforzar las experiencias realizadas, dar más visibilidad a las acciones futuras y apelar a instancias nacionales e internacionales para que inscriban esta jornada en su agenda oficial, siguiendo el ejemplo de la Jornada mundial de las mujeres o de la Jornada mundial de lucha contra el SIDA. El reconocimiento de una jornada como esta sería así un compromiso claro de la comunidad internacional, que se ha movilizado contra otras formas de discriminación y violencias sociales, pero todavía no sobre este tema. Esta es la ocasión.


SIETE PREGUNTAS ACERCA DE LA JORNADA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA LA HOMOFOBIA


20/10/2004.
Louis Georges Tin


1. ¿Cuáles son los objetivos prácticos de esta jornada?

En la práctica, el primer objetivo es fomentar acciones. Éstas pueden tomar formas variadas : un debate en una clase, una exposición en un café, una proyección en una casa de cultura, una emisión de un programa de radio, un concurso de novelas cortas organizado por un periódico, una mesa redonda organizada por un partido político, una campaña de sensibilización a partir de un sindicato, etc. Estas iniciativas pueden ser lanzadas por asociaciones LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), por asociaciones de defensa de los derechos humanos, y más generalmente por individuos, mujeres y hombres de horizontes diversos. En efecto, hoy en día muchas personas que no se interesaban particularmente a cuestiones relativas a la homosexualidad se sienten cada vez más sensibilizados por este problema de la homofobia.

El segundo objetivo de esta jornada es de coordinar y hacer visibles las acciones. Si éstas tienen lugar el mismo día tendrán mayor eco y por tanto serán más eficaces. Si este día se convierte en una cita anual, los medios de comunicación y la opinión pública serán más receptivos a los problemas planteados y a los progresos o regresiones que tengan lugar. Por otro lado, los coordinadores de esta lucha pueden hacer un balance de las acciones realizadas, informar a los periodistas y favorecer los intercambios de prácticas interesantes entre los diferentes actores de la misma.

Este proyecto tiene un tercer objetivo : se trata de inscribir esta jornada en el calendario nacional de un máximo número de países, y después, por qué no, de su adopción a nivel internacional. Evidentemente, este último es un objetivo a largo plazo, casi utópico. Pero el reconocimiento oficial no es tan sólo un símbolo, todos sabemos lo esencial que puede ser un símbolo, sino que contribuirá a la consolidación del combate. Permitirá mostrar que la lucha contra la homofobia no es sólo el problema de las personas lesbianas, gays, bi o trans, sino que es un deber de los poderes públicos y reflejo de la voluntad de una mayoría de la sociedad.

2. ¿Es mejor hablar de homofobia o de LGBT-fobia?

La palabra LGBT-fobia podría permitir tenir en cuenta de la diversidad las personas lesbianas, gays, bi o trans, pero lo que se podría ganar en visibilidad se perdería en legibilidad. La palabra "homofobia" hoy en día es conocida y reconocida por un gran número de países. La palabra " LGBT-fobia" es prácticamente desconocida salvo para un cierto número de activistas. Algunos sugieren que se debería de decir " LGBTQ-fobia" para incluir los que se definen como "queer" ; ¿por qué no?

Desde nuestro punto de vista, todo es cuestión de contexto. Una "Jornada Mundial Contra la LGBT-fobia" tendría pocas posibilidades de ser comprendida por una mayoría de personas, y menos todavía de ser reconocida por organismos nacionales o internacionales. No se ganaría demasiado. Por ello preferimos la fórmula "Jornada Mundial de Lucha Contra la Homofobia", con la condición de repetir hasta la saciedad que nuestro combate no concierne sólo las violencias contra los hombres gays, sino igualmente aquella contra las mujeres lesbianas, y contra los bi y los trans. En estas circunstancias, la expresión LGBT nos parece útil porque pone en evidencia la diversidad de los problemas señalados.

En efecto, la homofobia concierne las lesbianas (lesbofobia), los gays (gayfobia) y las personas bisexuales (bifobia), por otro lado nuestro compromiso nos lleva también a combatir la transfobia, que se diferenciaría de la homofobia porque concerniría más bien la identidad de género y no la orientación sexual, pero que en la práctica social se manifiesta siguiendo lógicas próximas a aquellas que subyacen en la homofobia.

En definitiva, rechazamos las exclusivas. Hablamos de la "Jornada Mundial de Lucha Contra la Homofobia", pero hacemos hincapié en que luchamos por los derechos de las lesbianas, los gays, los bi y los trans, esto es por las personas LGBT en general, y esto dentro del marco más general de la lucha contra las discriminaciones.

3. ¿Cúal es el lugar con respecto a las otras discriminaciones? ¿ Esta jornada contra la homofobia puede ocultarlas?

No. Si es importante de considerar la Discriminación como un fenómeno general, es también necesario de combatir sus formas específicas, y la homofobia es una de estas formas. Si esto las palabras y los acciones quedan en abstracto, en la indiferenciación sino es en la confusión.

Es por otra parte uno de los intereses de la Jornada Mundial de las Mujeres. Ella permite de subrayar de manera específica las desigualdades entre los sexos. De forma análoga la Jornada mundial de lucha contra la homofobia permitirá llamar la atención de manera específica acerca de la desigualdad entre las sexualidades.

Sin embargo, la lucha contra la homofobia conlleva la afirmación de los derechos sexuales en general, se trato tanto de sexo, de género, de identidad de género o de orientación sexual. Por ello se une al combate contra el sexismo, no es por ello casualidad que las personas más sexistas sean también las más homófonas. Esta lucha se une también a la lucha contra el sida y las enfermedades de transmisión sexual, puesto que la autonomía sexual no puede tener lugar sin un mínimo acceso a la información y a la atención sanitaria.

Por último, la lucha contra la homofobia conlleva también la afirmación de los derechos humanos en general. De hecho, con frecuencia, las asociaciones LGBT no se limitan a las problemáticas sexuales sino que se alían con numerosos movimientos sociales de los que son solidarias. En estas condiciones, la Jornada mundial de lucha contra la homofobia favorece el acercamiento entre las asociaciones LGBT, y las asociaciones de derechos humanos.

4. ¿En qué se diferencia la Jornada mundial contra la homofobia de las manifestaciones del orgullo?

Estos dos acontecimientos se diferencian precisamente en la medida en que son complementarios.

- en cuanto a los principios : las manifestaciones hacen hincapié en la dignidad de las lesbianas, los gays, los bi y trans que rechazan la vergüenza y el oprobio ; la Jornada mundial por su parte muestra que la verdadera vergüenza es la existencia de la homofobia en la sociedad, y como las lógicas sociales subyacentes deben de ser examinadas y combatidas en el terreno.

- en cuanto a las prácticas : por medio de las manifestaciones del orgullo, salimos a la calle para hacernos oír por la sociedad civil ; por medio de la Jornada Mundial pretendemos entrar en la sociedad civil para llevar el debate al seno de las instituciones, las escuelas, los barrios, etc. Se trata por lo tanto de dos iniciativas simétricas y complementarias.

5. Hablar de homofobia, ¿no es tomar actitud victimista?

Es poco probable que a las víctimas de la homofobia se identifiquen con tal papel. Los actos y los discursos homófobos son una realidad que no podemos seguir ignorando. Nuestro objetivo es precisamente denunciar las violencias pasadas y presentes para prevenir o al menos limitar las violencias futuras. El problema no es la homosexualidad sino la homofobia : debemos concentrarnos él.

Lo queramos o no, somos todos "descendientes de la homofobia". Pese a ello, el combate que llevamos a cabo contra ella, que comienza por nosotros mismos, nos hace más fuertes. El conocimiento de los mecanismos sociales subyacentes a la homofobia nos hace sujetos autónomos y nos aleja de la debilidad de la actitud de víctima. Es por ello que la afirmación política LGBT no puede tener lugar sin el desmantelamiento previo de las lógicas sociales que la imposibilitaban.

6. ¿La Jornada mundial será igual en todas partes?

Es poco probable. La homofobia toma formas muy diferentes en función de los espacios geográficos y sociales, por lo que las respuestas a aportar han de ser también distintas.

En muchos países del Sur, el problema reside en el matrimonio forzado (heterosexual claro), en particular para las mujeres, en muchos países del Norte se trata mas bien de la prohibición del matrimonio (homosexual claro) que centra muchos de los debates. En algunos medios sociales los hombres son excluidos o linchados en público, mientras que las mujeres son encerradas o castigadas en el silencio de los gineceos. En algunos casos la homofobia se ejerce en el nombre de Dios, en otros en el nombre de la Ciencia. A veces la homosexualidad es condenada pero los transgéneros son "tolerados" y otras es a la inversa. Según el caso la bisexualidad es considerada como un mal menor o como el colmo del vicio, etc.

En resumen, las situaciones son múltiples y el trabajo de coordinación general revelará la necesidad de iniciativas específicas en función de las circunstancias locales. De hecho desde hace algunos años varias acciones muy positivas han tenido lugar. Las manifestaciones del orgullo se han desarrollado en muchas ciudades del mundo y son cada vez más numerosas. En 1996 África del Sur, seguida posteriormente por Ecuador, afirmó en su constitución la igualdad entre todos sus ciudadanos, sin diferencias en razón de su sexo, identidad u orientación sexual. Por otro lado desde hace algunos años existe en Estados Unidos una jornada de recuerdo de las víctimas de los actos trans-fóbicos, que se está conmemorando también por varias asociaciones de España, Francia, Chile, Canadá, etc. Y desde el año 2003 Canadá organiza una Jornada nacional de lucha contra la homofobia que es motivo de inspiración.

Por último, a nivel de instancias internacionales dos hechos reclaman nuestra atención : el primero es la reciente resolución presentada por Brasil en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas para hacer reconocer los derechos de las personas LGBT. Por supuesto, esta iniciativa merece todo nuestro apoyo y esperamos que pueda ser votada y aprobada pronto, pese a los múltiples obstáculos que ha encontrado hasta el momento. El segundo hecho es anterior pero no por ello menos significativo : el 17 de mayo de 1990 la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprime la homosexualidad de la lista de las enfermedades mentales. Con este hecho se pretendía acabar con casi un siglo de homofobia médica. Siguiendo esta lógica histórica pretendemos que el Alto Comisariado de Derechos Humanos y la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas condenen igualmente la homofobia en sus manifestaciones políticas, sociales y culturales reconociendo esta Jornada. La decisión de la OMS constituye para nosotros una fecha histórica y un símbolo fuerte : por esta razón proponemos que esta Jornada mundial tenga lugar cada 17 de mayo.

7. ¿Cuál es calendario de acciones por venir?

En un primer momento, a partir de la base del texto propuesto, pretendemos obtener un máximo de firmas, por internet o en papel, en un máximo de países. Estas pueden ser promovidas por asociaciones LGBT, por asociaciones ligadas a la defensa de los derechos humanos, los sindicatos, los partidos políticos, mujeres y hombres individualmente, etc. Deseamos también obtener el apoyo de la ILGA (Internacional Lesbian and Gay Association) y de sus ramas continentales durante sus próximas reuniones (en Katmandú, Budapest y Santiago de Chile).

Una vez reunido un máximo de apoyos, quisiéramos fijar el próximo 17 de mayo la primera Jornada mundial de lucha contra la homofobia. En todos los países donde esto no sea posible la petición podría ser depositada a las autoridades ese mismo día de forma simbólica. Esto reforzaría la dimensión internacional de nuestro compromiso, y ayudaría a aquellas y aquellos que viven en países donde estas acciones no son posibles todavía. Entonces podríamos establecer un primer balance que permitirá mejorar y amplificar las iniciativas para los próximos años. Esperamos que nuestra petición pueda ser presentada en las Naciones Unidas desde el segundo o tercer año, o el cuarto, … esto es desde que la Jornada mundial haya adquirido la suficiente amplitud para poder ser presentada de forma significativa.

Evidentemente, no sabemos cuando las Naciones Unidas reconocerán la legitimidad y la importancia de nuestras acciones, pero esto no nos impide continuar nuestro combate contra la homofobia y por los derechos de las lesbianas, los gays, los bi y los trans en todos los países del mundo.


Louis-Georges Tin, Manchester, Agosto de 2004
Fuente: FELGT


Escrito por Felipe Diez El 05/17 a las 11:39
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